
















El pasado fin de semana tuvo lugar en Na Burbulla das Meigas (que sin embargo está enMurcia) el encuentro intersideral del Komando Leproso,Escuadrón de las Sombras,Ateos Reunidos Geiper y demás rarezas habidas y por haber,a grupos no nos gana nadie. La quedada sirvió ,a parte de pasarlo bien,pues para vernos las caras gente que no nos las podiamos ver,no porque estuviesemos enfadaos,sino porque nos separan las distancias y la única manera de romperlas es quedando en un sitio,gente venida de Madrid,de Alcorcón,de Lavapiés,de Alicante,Valencia,Barcelona...debiamos de buscar un sitio centrico para vernos y Murcia es de los mas centrico que hay según se mire el mapa peninsular,dejando el coche bien aparcao y a gozar que son 4 dias,una estupenda paella hecha por el anfitrión,el komandante Zíklope,sirvió de testigo de la velada. Hubo de todo,pero evidentemente lo que mas nos gustaba era la charla y el darle a la lengua,aparte de al gaznate. Un dia maravilloso,una tarde crepuscular y una noche de pre- verano,quedará siempre en nuestro recuerdo. Estas son las mañanitas que cantaba el Rey David. Que se repita.
Una gran velada, si señor.
ResponderEliminarPara la próxima invadimos Sta. Coloma, Guadix, el pueblo de alguno o volvemos a dejarle la casa al Ziklo como un solar.
¡Un abrazo!
¡¡Cómo os lo pasáis, Carlos!!
ResponderEliminarLarga vida al Komando.
Joer, qué maravilla... qué buen rollo... besos
ResponderEliminarAún estoy recogiendo colillas de los sitios más insospechados... Ja, ja, jaaa... Pero bueno, aparte de eso, la silla rota...y la fachada grafiteada, no ha habido que lamentar más desgracias personales. Claro, si no tenemos en cuenta al Onán!!!!
ResponderEliminarCoño, un Dieguito (foto 14, el de la derecha), hace lustros que no le veía.
ResponderEliminarYo me lo pasé en grande desde luego, y si...Dieguito estuvo alli...jajaja y bien que hizo!
ResponderEliminarEstá claro que hemos demostrado que nos encanta estar junticos, nos lo pasamos en grande.
ResponderEliminarMe gusta el reportaje fotográfico Carlos!
Un bestote!